sábado, 30 de enero de 2016

¡Achis!


-¿¡Achis?!

- jajajaj, ayyyy ese "Achis" de Aguascalientes.

-¿Qué tiene? ¿Aquí no lo usan?

- No, eso es de ustedes.

(Plática entre un tío y yo, el 25 de Diciembre del año pasado en Uruapan,Michoacán)

Me quede pensando en esa expresión, me gustaba.

Es  graciosa, cortita y simpática, estaba decidida a poner un poco más de atención y averiguar si realmente la usaba con frecuencia y así, comprobar si  en mi Aguascalientes se usaba tanto como decía mi tío.

En efecto, no tardé en darme cuenta de sus constantes apariciones y con qué facilidad salía de mi subconsciente y del de mi familia.

-Papá reprobé mi examen de electrónica.

-!Achis! ¿y eso? si te ví que estabas estudiando.

Inclusive hablando sola, al estar escribiendo o simplemente cuando a mi laptop le apetecía comportarse extraño, el !Achis! salía campante a dar un paseo. En una ocasión me percate que la había dicho tres veces seguidas.

-!Achis...achis...achis! ¿Y ahora qué le pasó a la compu?...Si ni le hice nada.

Es muy curioso como utilizamos expresiones que aparentemente son comunes para nosotros pero que pueden resultar  exóticas para otros. Pequeños adornos de nuestro lenguaje, que lo decoran con una melodiosa sinfonía.

Podría decir que la semana pasada le hice honor a esta peculiar expresión, haciéndola partícipe de todas mis conversaciones y  convirtiéndola en mi fiel compañera.

¡Achis! que bonito suena.















viernes, 22 de enero de 2016

Cara o cruz


Se eleva unos cuantos centímetros, gira y gira...

-!Cruz!
-!Cara!

Es indiscutible la idea de saberse frágil. Hay sucesos que no puedes cambiar, simplemente se manifiestan como si se tratará de un volado. De repente ya no hay forma posible de saber lo que ocurrirá después, has analizado los pronósticos del clima, has preparado un maletín de primeros auxilios, meditado por horas y finalmente has salido a la calle.

En ocasiones me siento como un vaso de vidrio, con protecciones de cartón, sé que en algún momento tropezaré con algo, tendré fracturas o simplemente me quebraré en pedazos.

Apuestas por una de las caras, sin embargo hay pequeños fragmentos provenientes del místico destino, que no pueden ser medibles.Son polvo de otras tierras, de universos que te abrazan, de realidades redactadas de manera fantasiosa .Muchas veces me resisto a aceptarlo, me gusta lo medible, lo predecible.

Te aferras, te lo arrebatan, lo aceptas pero ya es demasiado tarde, pides perdón pero ya no eres comprendido, te aferras y ya alguién más se adelantó, lo confiesas creando un caos, estás decidido pero ya no hay vacantes.

Todo depende de uno mismo, yo diría que un 80%,  no obstante ese 20% restante  aún está jugando...

Cruz.


jueves, 14 de enero de 2016

¿Y la inspiración? Bien,gracias.


La mayoría de la veces, como si fuera un recetario, sé que justo antes de que llegue el Jueves para publicar una nueva entrada, mi mente pasea hacia historias,lugares, momentos y emociones que me permitirán bailar con mi pluma al ritmo que me plazca.Sin embargo, les confieso que justo después de despedirme de mi novio y una vez que se me bajo el status"enamoraditi, caí en cuenta de que hoy tenía que escribir.

Cabe resaltar que el "tener que.." no me refiero a  una obligación que tenga que hacer afuerzas, sino más bien, a un compromiso que yo misma  he decidido llevar a cabo. Una vez aclarado este punto,volvamos a lo importante: No sé qué escribir,  pero al mismo tiempo me doy cuenta de que lo estoy haciendo; y es que a medida que mi mareos internos disminuyen, la inspiración también lo hace.

Les explico, al momento de escribir soy como una olla a presión,a medida que pasan las ideas me imagino cosas,revivo el pasado, fantaseo con el presente y le agrego una dosis de dramatismo, una pizca de alta sensibilidad y una dosis doble de imaginación, en pocos minutos mi mente ya soltó el primer hervor y es momento de escribir. Pero,  justamente cuando  no hay terremotos sensoriales, es como si me quedara en una sala de espera, en pausa, esperando una respuesta.
De todo se puede obtener inspiración,  de las cosas cotidianas, de lo que otros viven o te cuentan, sin embargo, cuando me encuentro en una tranquilidad aparentemente estable, se me nubla cualquier  preámbulo literario.

No lo creerán, pero casi siempre en menos de 24 hrs sé como voy a titular mi entrada, de que voy a escribir y la forma en la que lo voy a hacer. Es un  corto circuito, lo almaceno y !voilá! Es algo que me brota de manera natural y curiosamente cuando no me encuentro embriagada de emociones,esa adrenalina disminuye en su totalidad.


Sé que la inspiración está ahí, descansando, retomando fuerzas,también necesita vacaciones.Reconozco que es difícil estar tan cerca de mí, me imagino que a la inspiración le aturden tantos dramas, pero al menos me sirve para hacer lo que más me gusta: escribir.


Me preguntan:
-¿Y la inspiración?

Y yo les contesto:
-Bien,gracias.

jueves, 7 de enero de 2016

Canasta de frutas.

Llevo una canasta llena de frutas, tengo las más dulces, las más maduras,las de mejor sabor.

Guayabas, con sensación  agridulce, rellenas de  bolitas suaves. Me encantan porque cosquillean tus muelas, son perfectas para la colación de las seis.

Manzanas, pero amarillas, de esas que tiene un color pálido,robustitas,duras. Esas que al morderlas te salpican de sabor y te producen un beso de pato.

También llevo duraznos, pequeños corazones que entregan su núcleo con tal de calmar tu hambre. Nunca los juzgues por su tamaño, son pequeños pero grandiosos.

Las uvas, con una mayor predilección por las verdes,un tras una explotan suavemente,ideales para compartir,perfectas para abastecer la desidia.

Ciruelas, las que parecen que han sido golpeadas debido a su color; su acidez recarga al paladar para seguir comiendo más y más.

Finalmente y en la cima de mi  canasta llevo exquisitos y suculentos mangos, dispuestos a estallar de sabor, mis favoritos.

Llevo una canasta repleta de las mejores frutas de mi huerto, las he cuidado,regado,abastecido de sol y llenado de ternura. No sé qué hacer con ellas,algunos me han sugerido convertirlas en  mermeladas,otros en un cóctel de frutas, a veces pienso que es mejor venderlas por separado o regalarlas, a lo mejor es la única forma de que los demás las conozcan y se animen a probarlas.

He caminado algunos kilómetros pero no encuentro compradores,las veredas están vacías.Algunos susurran que  no son de temporada,a lo mejor para la siguiente.

Llevo una canasta llena de sueños,ambiciones,distintos talentos que son el resultado de todo mi trabajo, de todo lo que soy.

-!Pasele,pasele,! Deliciosa canasta de fruta,!pasele,pasele!