Preámbulo de la Ausencia:
Reconozco los síntomas que me han impedido escribir y más allá de justificar la ausencia de la inspiración, debo admitir que la estabilidad emocional aparta cualquier intención narrativa.
Me resulta apenas perceptible, la sola idea de pasar horas pensando en un tema, cuando sé que los pulsos de mi mano ya están descargando toda su furia sobre el papel.No me pasa lo mismo ahora, cuando mis sentimientos se encuentran dormidos.
Y justamente por eso, he decidido dar un paseo sobre el mar en calma, para descubrir la magia de los impetuosos sonidos del silencio.
Nuestro amor está en silencio:
Justamente ayer sentados en el sofá , abrazados el uno al otro cual rompecabezas, se produjo un ruido ensordecedor.Ninguno de los dos nos movimos, tu corazón parecía no haberlo siquiera escuchado y el mío cual moribundo, deambulaba de un lado a otro.Arrulle tu brazo y me oculté en mi lugar favorito, en la cueva de tu pecho.Tus brazos cerraron sus murallas, se mantuvieron firmes, alertas ante cualquier amenaza.
Pasaron algunos segundos,el ruido se había disipado pero algunas partículas seguían volando. Las observé detenidamente, eran el polvo de nuestros constantes pestañeos, de nuestras infinitas carcajadas, de las caricias a mitad de nuestros rostros.Voltee a verte para tratar de encontrar una explicación, a cambio recibí un beso en la frente, esos que me cautivan tanto. Sonreí y te contemple por muchas vidas.
Nos quedamos inmóviles, nuestras respiraciones intercambiaban anécdotas, tus orejas me bañaban con pétalos de girasoles, tu cuello alumbraba nuestros cuerpos.
-Te..
-Shhh, dejá que el silencio hable.
Con dedicatoria especial para el hombre que se ha convertido en la mejor decisión de mi vida. <3
(Adrián Saldivar)