Hace unos días, mi mamá nos invitó a hacer una dinámica la cual, consistía en definir con una sola palabra el año 2015.Nos dió unos minutos para pensar.
Mi mente no tardó mucho en seleccionar un concepto: "malo", pero despues recapacité...¿En verdad sería tan injusta?¿No recordaba acaso la felicidad que me dió el ver a mis mejores amigos de Puerto Rico en mi graduación? y qué decir del trabajo que consiguió mi mamá, de la dicha de sumar meses con la persona que más he amado, del milagro de tener a mis cuatro abuelos con vida, de haber terminado con éxito la carrera que siempre quise estudiar, en fin,no era justo.
Volví al baúl, la palabra que obtuve fue cambios.
Así definiría estos 365 días que están a punto de volverse polvo.Fue un año en al cual abrí los ojos y me percaté de que ya no soy una niña.Descubrí que la vida no solo consiste en conseguir trabajo y luego ser feliz,primero es ser feliz y después también.Que el crear expectativas solo causan dolor, que la vida es tan corta que aveces no se alcanza a hacer un moño.Me di cuenta que la seguridad que tengas en ti mismo no debe de ser destruida por curriculums ignorados o falsas promesas.Aprendí a ver que mi exigente selectividad en las amistades, me puede jugar malas pasadas, que es bueno tener personas de todos colores, pero tener la certeza de que tus hermanos del alma jamás te abandonan.
Cambios, no necesariamente tienen que ser catalogados como malos, son círculos,caminos cruzados, verdades amargas, que te hace ser fuerte.
Adiós 2015, hoy muero y me renuevo en el año que comienza.Estoy lista, que empiece el juego.



